Una tierra inmensa en los confines de América septentrional, Québec tiene muchas opciones, sobretodo cuando llega el invierno, cuando las llanuras, las montañas y los lagos se cubren de nieve y forman un bucólico paisaje impoluto. Es durante esta estación cuando se pueden practicar deportes como moto de nieve, raqueta, trineo de perros o pesca en el hielo. Conducir una moto de nieve por los profundos bosques boreales, sentir el aire en la cara paseando con un trineo de perros, donde el único ruido es el deslizar del trineo, son actividades que una vez realizadas nunca se olvidan. En este viaje te proponemos gozar de todas estas sensaciones sin renunciar a la máxima comodidad, para ello hemos seleccionado un precioso hotel situado a orillas de un lago y rodeado de interminables bosques. L’Auberge du Vieux Moulin es un hostal familiar y de gran tradición situado en un entorno natural espectacular. Con sólo 16 habitaciones, una excelente cocina y un centro de bienestar con piscina cubierta, baño de vapor, sauna y jacuzzi interior y exterior. Este alojamiento es el lugar perfecto para relajarte después de un emocionante día lleno de experiencias.